¿Eres demasiado responsable? Descubre las consecuencias que puede tener para ti

Nov 09, 2020

 

Normalmente pensamos que ser responsable es un atributo positivo dentro de nuestro personalidad, pero cuando esta responsabilizad  alcanza uno valores cercanos al extremo, puede resultar perjudicial, no solo para nuestra salud mental sino también para nuestra salud física.

Nuestra actividad diaria puede resultar ser una verdadera locura. En nuestra cabeza siempre nos invaden miles de ideas acerca de las cosas que tenemos pendientes. Frases como ```que no se me olvide….´´, ``tengo que…´´ se acumulan incansablemente una y otra vez dejándonos en ocasiones, exhaustas.

Tener cierta responsabilidad es algo positivo además de necesario, pero si no sabemos cómo gestionar las emociones que implican, podemos tener ciertos comportamientos que nos alejen de ser la persona que queremos ser realmente. De hecho, no saber gestionar adecuadamente esta responsabilidad puede dar lugar a serios trastornos mentales como depresión, ansiedad o problemas de autoestima.

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Más allá de una persona altamente responsable

Según la definición el ser responsable supone ser consciente  y comprometerse con las obligaciones de nuestro día a día. Pero como hemos mencionado, los extremos nunca son buenos y ser una persona demasiado responsable puede indicar ciertos aspectos psicológicos que debemos prestar atención.

A continuación te voy a enseñar algunas características más comunes de persona demasiado responsables.

Alto perfeccionismo

La responsabilidad supone llevar a cabo las cosas y estimar hacerlas bien. Como es natural, todos queremos ser eficaces y obtener buenos resultados. Pero, más allá de todo esto hay personas que procuran la auténtica perfección, y eso, no existe.

El inconveniente radica en que  el concepto de perfección es subjetivo y se basa en lo que cada uno considera como ideal. De este modo, alguien perfeccionista frecuentemente se pone un objetivo prominente y hasta que no consigue alcanzar ese objetivo, no dará por finalizada la tarea. Por ello, este tipo de personas dedica mucho tiempo y esfuerzo a enfocarse en un objetivo concreto, llegando a establecer hábitos rígidos o controladores.

La persona extremadamente perfeccionista pasa gran parte de su vida intentando conseguir la perfección en todas sus actividades, algo que además de resultar agotador puede llevar a estados de ansiedad o estrés crónico como veremos más adelante.

Nivel extremo de auto exigencia

Las personas que son  excesivamente responsables se exigen demasiado. Quieren encargarse de muchas tareas a la vez y tenerlo todo bajo control, pues como muchas de estas personas dicen, su manera de hacer las cosas, es la manera correcta.

Esto supone que en ciertas ocasiones sobrepasen cada adversidad creando un nivel de autoexigencia que en muchas ocasiones sobrepasa su propia capacidad.

Ser exigente y responsable acaba convirtiéndose en una trampa. Y si el resultado esperado no es como la persona había planeado en su mente, pueden surgir sentimientos de frustración, vergüenza o incluso culpa.

Expectativas irrealistas

El tener obligaciones supone cumplir ciertas expectativas. Bien sea finalizar una tarea sustancial del trabajo o recoger una prenda del tinte para una amiga. Esto, supone que alguien está esperando que hagamos algo. Y, desde luego, alguien perfeccionista, autoexigente y responsable, no puede fallar en su cometido.

Igualmente, alguien muy responsable se establece unas metas demasiado altas consigo mismo. Como te he comentado anteriormente, fijarse esperanzas tiene, por una parte, la virtud de promover ánimos para lograr una meta. Pero, por otro lado, supone el riesgo de no lograrlo. Y es que difícilmente el resultado será precisamente lo que se espera. Habiendo invertido esfuerzo en ello, las consecuencias pueden ser fatales.

¿Qué ocurres si soy demasiado responsable?

La responsabilidad, o mejor dicho, el exceso de responsabilidad hacen que fijemos en nuestra mente unos objetivos que en ocasiones no podremos cumplir. Cuando surge la frustración tras haber fracasado en la obtención de una meta, puedes surgir diferentes consecuencias.

 

Consecuencias  psicológicas:

 Las preocupaciones no significan más que anticiparse a acontecimientos futuros. Así , centrarse en si cumpliremos de manera correcta o no, si conseguiremos el resultado deseado o podremos superarnos día a día,  provoca un sentimiento general de ansiedad que puede irse de las manos, si no tomamos las medidas oportunas

De hecho según los estudios recientes de la Universidad de Florida, ser demasiado responsable es una de las características principales en personas con ansiedad y TOC (trastorno obsesivo Compulsivo).Estos investigadores descubrieron que en personas que continuamente se sentían responsables por todo lo que sucedía a su alrededor, tenían más ansiedad que el resto de participantes.

 

 

Consecuencias  Sociales

La gente excesivamente  responsable cuenta con un nivel alto de auto-exigencia lo que hace que a su vez, sean excesivamente exigentes con los demás.

Este tipo de personas tienen unas creencias rígidas y una percepción muy sólida sobre lo que es lo correcto. Esto, hace que no entiendan la manera de actuar de otras personas que piensan de manera diferente. Por lo tanto, pocas personas estarán a la altura de sus niveles de exigencia ya sea en cuanto amistad, relaciones de pareja o incluso familia.

 

¿Cómo soltar la responsabilidad y empezar a ser libre?

Reduce el perfeccionismo que exiges a los demás

Todos no tenemos la misma visión del mundo que puedas tener tu o viceversa. Cada uno tiene una forma de pensar y hacer las cosas y debemos aprender a respetarlo si realmente queremos que nos respeten a nosotras mismas.

Ten más sentido del humor

Intenta tomarte con humor todas las situaciones o eventos que te crean ciertos conflictos personales. El sentido del humor es una de las claves principales en personas felices.

Disfruta de las pequeñas cosas

Disfruta de los pequeños placeres de la vida más a menudo  ,como tomarte un café al sol o leer un libro una tarde de invierno. Esto te ayudará a tomar más conciencia de tu presente y soltar la necesidad de control que radica en tu interior

Suelta las riendas de vez en cuando.

No puedes cargar con el peso el mundo en tus espaldas eternamente. Debes intentar soltar las riendas de vez en cuando para que puedas darte cuenta de que no ocurre absolutamente nada. Dejar los platos sin lavar o no ir al gimnasio un día, no va a suponer el fin del mundo ni para ti, ni para nadie.

 

Como habéis visto las personas demasiado responsables tienen una visión errónea de la realidad y asumen la responsabilidad de controlar y planificar cada aspecto de su vida. Esto puede suponer una gran fuente de ansiedad en tu vida que te impida ser feliz de manera plena y evolucionar correctamente.

En mi ebook: ``Cómo tener más autoestima que Wonder Woman ´´, vas a poder encontrar muchos recursos que te ayuden a tener la suficiente confianza en ti misma como para permitirte soltar las riendas de control que te atan y sentirte más plena y feliz.

¡Libérate Valiente Butterfly!

 

 

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